jueves, 20 de febrero de 2020

Doscientos ángeles: Esculturas de subes

Esculturas de nubes


       Tras conquistar las nubes, los dioses decidieron construir una fortaleza para resguardar la fuente sagrada. Para esto, Glen (el creativo) esculpió las nubes con sus manos, creó seres con vida, que se podían mover, estos tenían alas, que les permitían volar. Lapa (diosa de la comunicación) los nombró "ángeles". Glen esculpió doscientos ángeles, los cuales junto a Barrí (nombrado dios del orden) y Sea (dios del metal) construyeron el castillo de las nubes, un monumento enorme.

       Los ángeles sirven a los dioses, especialmente a Glen, al que proclamaron como su rey, sin embargo esto es solo porque Glen se los ordeno, ya que los ángeles no eran capases de hacer nada sin que se les ordenara. Eran seres inteligentes y muy serviciales, sin embargo, una vez terminaban su asignación, se quedaban parados sin hacer nada, es por eso que Glen les dio asignaciones para hacer a lo largo del día, orarios de jardinería, de limpieza, recreación, descanso entre otros.


       Glen no se sentía satisfecho con esto, así que se le ocurrió una idea: sumergir a los ángeles en la fuente sagrada para que este se convirtiera en un dios igual a él, Mano y los demás. Entonces Glen buscó a dos ángeles y los sumergió en la fuente, les dio la mano para que se levantaran y al salir de la fuente los ángeles brillaban con el mismo resplandor de los dioses.




      al poco tiempo Glen se dio cuenta de que la actitud de los dos ángeles avían cambiado por completo, ambos estaban sorprendidos por el tremendo poder que sentían en todo su cuerpo, Uno de los  ángeles desplegó sus alas y salió volando destruyendo el techo del castillo y el otro salió corriendo de la emoción. Barri se molestó al ver el desorden, y exigió hablar con el responsable de inmediato.

-Esto no puede pasar nunca mas!!- Exclamó Barri. Glen le explico lo que paso, Barri escucho y fue a buscar al ángel que se fue corriendo, Glen fue a buscar al que se fue volando para tranquilizarlo un poco.

       Barri siguió el rastro de destrucción hasta la ciudadela de las nubes (Lugar en donde viven los ángeles) y vio que el ángel estaba probando su nueva fuerza comparándola con la de sus compañeros, maltratandolos mientras reía sintiéndose superior a los demás.

-¡¡Ahí estas!! ahora mismo arreglaras lo que hiciste - dice Barri.
- Tu no eres mi jefe pelón, ya nadie lo es - dice el ángel, entonces se fue volando. El ángel se alejaba pero no podía ignorar el desorden que había dejado en la ciudadela, la cual de inmediato comenzó a arreglar.

       Por otro lado, Glen buscaba al otro ángel y se encontró con Wanda (Diosa del agua y las mareas) y le preguntó si avía visto aquel ángel pasar, ella dijo que si y le contó que el ángel estaba destrozando los jardines y ella lo quiso detener, cuando Wanda le reclamó el ángel se comportó de forma reveled y la ofendió sugiriéndole que consideraría dejar los jardines en paz si lo recompensaba con su cuerpo. Ella le dio una patada al ángel y este siguió su camino inmensamente frustrado.



       Barri siguió buscando al ángel y se encontró con Leby en el camio. Barri le pregunto si había visto al ángel rebelde y Leby le respondió que si, lo avía visto gritando como loco mientras trataba de atravesar el suelo con la cabeza, Leby soltó una carcajada después de esto.

-¿y porque no lo detuviste?- preguntó Barri.
-No lo se Barry creo que ese sujeto me cae bien- respondió Leby.

       De repente un enorme edificio cae sobre Barry, dejándolo bajo los escombros, encima de ellos estaba el ángel.

-Toma eso clavito- Le gritó el ángel.
-Jajajajajaja- Se ríe Leby
-Oye, espera un momento - dice Leby  - ¡¡Ese es mi casita!! -

El ángel se alejo volando, pero Leby ya estaba furioso y fue tras el, Barri se levanto de los escombros y los empezó a limpiar.

       Glen encontró al ángel en el taller de Sea, el ángel estaba inconsciente porque Sea lo golpeó con un martillo en la cabeza ya que estaba ruinando todas las piezas que cavaba de forjar. Glen recogió al ángel inconsciente y se lo llevó al castillo, ahí se encontró a Mano (el destructor), que arrastraba al otro ángel.

       Ambos ángeles habían causado muchos disturbios e incomodaron a todos los demás, se habían vuelto completamente locos y no tenían remedio por mas que Glen tratara de razonar con ellos. Mano concluyó que estos ángeles debían ser destruidos, pero Glen le rogó que no, ya que los ángeles se habían pervertido por su culpa. Mano no lo veía de esa manera, los ángeles se habían comportado así por su propia cuenta, pero debido a la petición de su hermano les perdono la vida, aquellos ángeles, cuyo resplandor ya les había quemado la piel tornándola oscura y rugosa, fueron echados a un planeta muy muy lejano y le cortaron las alas, para que mas nunca pudieran volver.




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